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Los miembros de la Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP) deberán enviar sus
propuestas para una nueva escala de precios que serán analizadas
durante la próxima reunión de la organización en la ciudad de
Viena a partir del 14 de setiembre de 2004.
"Aunque nuestra organización discutirá el
tema de los precios del petróleo en este encuentro, la "banda"
entre los que se moverán no es conocida porque los Estados
miembros no han hecho llegar sus ideas" informó Purnomo
Yusgiantoro.
La organización señaló que la
contribución directa del incremento de los precios del petróleo
en la tasa de crecimiento de la economía mundial ha sido muy
baja hasta ahora. Sin embargo estima que el efecto podría ser
mucho mayor durante el año próximo, sobre todo para las
economías del sudeste asiático.
La idea de un impacto económico
"modesto" fortalece los argumentos de los "halcones del precio"
dentro de OPEP quienes presionan para la elevación de los
valores aún a riesgo de provocar una súbita caída posterior.
La OPEP ya ha incrementado su producción
el mes pasado a un nivel que podría contribuir a una
reconstrucción de las reservas estratégicas durante el último
trimestre de 2004. Así, con el aporte de 599.000 barriles
diarios extras se llegó a una producción de 29,57 millones de
barriles al día.
El rango de precios vigentes entre los
miembros de OPEP está ubicado entre los 22 y 28 dólares
estadounidenses por barril, y es norma que por debajo o por
encima de estos parámetros deba realizarse un ajuste en la
producción.
Según los analistas y operadores del
mercado mundial, los movimientos ascendentes en el precio de los
contratos negociados en New York (por encima de 47 dólares)
están impulsados por crecientes temores de interrupción del
suministro procedente de Irak y de Rusia -por la debacle de
Yukos- y la debilidad de los inventarios de reserva
norteamericanos.
Sin embargo, hay una absorción creciente
de petróleo por nuevos actores que mantienen su demanda en
pleno crecimiento a pesar del alto precio del barril. Tal es el
caso de China que se ha convertido en el tercer importador
mundial de crudo y que actualmente depende del suministro
exterior para mantener su desarrollo industrial; sus refinerías
procesaron en lo que va del 2004 17% más crudo que en igual
período de 2003. También la
India
con sus compras anuales por 100 millones de toneladas (69%
de su consumo) presiona por importar mayor cantidad de petróleo
a razón de 11% adicional al año.
Esta mayor demanda podría servir para
magnificar cualquier acontecimiento que afectara la capacidad de
un gran productor, como por ejemplo Arabia Saudita o la
continuación de acciones militares de "guerra de posguerra" en
Irak.
La combinación de estos nuevos factores
sumados a las compras de los Estados Unidos han estrechado los
límites entre la demanda y la producción provocando la alerta
entre los dirigentes.
Alan Greenspan en abril de este año había aconsejado a los
empresarios que debían "reevaluar completamente sus estrategias"
corrigiendo el error de apreciación cometido por muchas
compañías que han tomado decisiones de la inversión asumiendo
que habría precios moderados para la energía.
El cartel de las naciones productoras, en un intento por
tranquilizar a estos mercados anunció que su producción
petrolera será más que suficiente para cubrir la demanda hasta
fin de esta año y durante todo 2005.
La producción de OPEP deberían alcanzar
los 30 millones de barriles diarios durante agosto,
incrementándose a 30,5 millones en setiembre.
De acuerdo con la interpretación de los líderes de OPEP, la
elevación de los precios está siendo impulsada por presiones del
sector upstream -exploración y producción- y las
actividades downstream tales como refinación, que hacen percibir
ficticiamente la existencia de faltantes de producción. |