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Precio Basura? Venta de acciones energéticas . Según un artículo aparecido en el Cronista Comercial de Buenos Aires, Dolphin Fund Management, el fondo de inversión que conduce el ex IRSA Marcelo Mindlin, compró participaciones minoritarias en dos empresas con deudas rnillonarias en dólares por renegociar y que, desde 2002, tienen ingresos jaqueados por el congelamiento de tarifas y la pesificación de la energía; esta actitud, se considera que acaba de descolocar a los inversionistas tradicionales del mercado eléctrico. La operación de compra se realiza en medio de un escenario crítico para la industria, inmersa en negocioaciones inciertas con el Ministerio de Planificación. El lunes, Dolphin terminó de cerrar la adquisición del 7,514% de Citelec, que a su vez controla el 65% de la transportadora Transener, el eje de la red troncal de alta tensión del país. Y está por adquirir el 7,35% de Hidroneuquén, dueña del 59% de Piedra del Águila, la principal hidroeléctrica privada del país. Esta operación se concretará a la brevedad, después del vencimiento del plazo para que los otros accionistas -la francesa Total y la brasileña Petrobras- ejerzan su primera opción de compra. Transener tiene una deuda de u$s 456 millones -que no paga desde abril de 2002-, otros u$s 63 millones de intereses vencidos y está en el inicio de una trabajosa negociación con el Gobierno por la suba de tarifas. "Dolphin dio en la tecla", opinan algunos especialistas. "Compró a precio basura, pagando u$s 4 millones por el 4,88% de una empresa clave que el Gobierno no dejará caer". En ambos casos, el vendedor es Taico, un fondo que nació en 1994 para participar de las privatizaciones, pero que se está retirando. "El vendedor era débil y los activos, con alto valor de reposición, que deben apreciarse en el mediano plazo". En Transener hay condimentos adicionales: Dolphin apuesta a hacer valer su expertise. "Mindlin conoce muy bien el mercado financiero, - y puede ayudar a reestructurar. Hace una apuesta calculada, con la opción de salir con un precio alto". Pero, además, Petrobras tiene que vender el 32,5% en la empresa, en lo que constituye un compromiso que asumió en 2003 para que el Gobierno aprobara la compra de Perez Companc. Con la deuda reestructurada, Dolphin podría venderle al mismo comprador de Petrobras y potenciaría su ganancia, ya que le garantizaría al nuevo dueño el control. Además, podría tener una posición de arbitraje entre Petrobras y National Grid, los socios mayoritarios. En cuanto a la generadora hidroeléctrica Piedra del Águila, tiene una deuda de u$s 300 millones, que dejó de pagar en junio de 2003 y sus ingresos están pesificados. Antes de la devaluación, las generadoras cobraban u$s 21 por Megawatt/hora (MW/h). Pero ahora perciben poco más de u$s 9. Y las hidroeléctricas sólo cobran u$s 5,50, debido alas restricciones de pago que enfrenta Cammesa, la administradora del mercado. Aunque Dolphin sólo tenía interés en Transener, Taico le dijo que cerraba la operación si le compraban el paquete. En la generadora, Dolphin también apuesta a jugar un rol en la reestructuración de deuda, ya que los valores de la energía pueden alcanzar precios similares a los previos a la crisis en un caso de apertura de las ventas al Brasil. Por ahora, la tenencia de Taico le habilitaría un sillón en el directorio de Hidroneuquén. Sólo si logra la representación de los accionistas minoritarios de esa sociedad, podría colocar un director en Piedra del Águila. |