Publicación mensual de la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino"

Febrero de 2004   

Visite energy  Portal Energético Internacional 

Las debilidades de la India

 

Al igual que China, India es un gigante en pleno crecimiento que se encuentra frente al dilema de resolver el suministro de energía frente a una demanda que crece a gran velocidad. Con más de 1000 millones de habitantes y un quinto de la población mundial la India ya se ubica en sexto lugar en la demanda energética del mundo. Las proyecciones de crecimiento de su economía se estiman en el 7-8 % anual, situación que incrementará sustancialmente la demanda de recursos energéticos.

 

Según los datos existentes, India tiene importantes reservas de carbón pero es relativamente pobre en recursos de petróleo y gas. Las reservas comprobadas de petróleo alcanzan al 0.5% del total mundial con 5.900 millones de barriles con un total –incluyendo reservas probables y posibles- de 11.000 millones de barriles. La mayoría de las cuencas sedimentarias productivas de la India están localizadas en áreas marítimas de Bombay y Assam. En razón de esa escasa disponibilidad, el país importa, principalmente de Medio Oriente, más del 70% del petróleo que consume.

 

El proceso de dependencia externa de energía se está acentuando muy rápidamente. Según informa la Agencia Internacional de Energía esta dependencia del petróleo importado llegará a 91,6% en el año 2020.

 

La preocupación de los dirigentes hindúes está focalizada en la relevancia de las compras en el Golfo Pérsico que hoy provee el 65% de las importaciones. Por esta razón el Gobierno hindú está analizando seguir la ruta de otros grandes importadores de petróleo, procurando abastecer sus necesidades fuera del Golfo.

 

Las inversiones de las compañías hundúes en campos petroleros en otras regiones se proyectan en 3000 millones de dólares en los próximos años. Con particular interés en África, más concretamente en Sudán donde la India ya ha invertido 750 millones de dólares en petróleo y Nigeria, país con el que ha firmado un acuerdo de largo plazo en noviembre de 2003 para adquirir 44 millones de barriles de petróleo anuales.

 

Adicionalmente India ha finalizado las negociaciones con Siria para la exploración, desarrollo y producción de petróleo con una empresa siria. Son potenciales suministradores de la India Sakhalin en Rusia, Vietnam y Myanmar en el sudoeste de Asia.

Sin embargo, la cuenca más atractiva de los hindúes fuera del Golfo Pérsico es la zona del Caspio, donde la política hindú está tratando de seducir a los líderes políticos regionales sobre las ventajas del acercamiento al mercado hindú.

 

El aspecto militar no ha quedado fuera del tema de la seguridad energética porque para garantizar sus intereses en Asia Central India ha estacionado tropas en Tajikistan, destinó 40 millones de dólares para ayuda y tomó bajo su responsabilidad la reconstrucción de la base aérea cercana a Tajik. India también está desarrollando relaciones especiales con Kazajstán, Azerbaiján e Irán.

 

No obstante estos esfuerzos, la política de diversificación de las fuentes de abastecimiento energético de la India enfrenta grandes problemas políticos. Muchas de las naciones con las que está haciendo tratos la India están muy cuestionados internacionalmente tanto por sus regímenes internos como por apoyar actividades terroristas.

 

Para la oposición hindú, abastecerse de países como Sudán, Siria e Irán es un peligro potencial porque la India es un blanco privilegiado del terrorismo islámico.

 

En otro renglón, la exploración en cuencas fuera de India, especialmente en área al sur del Mar de China podría poner a la India en competencia directa con otros Estados tradicionalmente amigos de la India como la propia China y Malasia.

 

Como aspecto sobresaliente, los estrategas del país dicen que esta política puede acelerar el agotamiento global de los recursos petroleros que no pertenecen al Medio Oriente, derivando en una dependencia mayor en el futuro.

 

En suma, esta lucha para asegurarse el suministro de energía ha llevado a la dirigencia del país a comprender que su economía es altamente vulnerable a cualquier interrupción del abastecimiento. Hasta hace poco, la India no tenía ninguna política de seguridad energética o planes de contingencia frente a situaciones inesperadas que pudieran derivar en una crisis.

 

Tampoco es miembro de ninguna organización, como por ejemplo la Agencia Internacional de Energía nacida frente a la crisis petrolera de los años ‘ 70. Lo único que India está haciendo para minimizar los efectos de eventuales fluctuaciones globales es desarrollar una reserva de petróleo crudo estratégica en sus costas este y sur.

Otras políticas llevadas a cabo por el gobierno son:

 

  • Aumento de la eficiencia en el uso de combustibles mediante un corte en las subvenciones gubernamentales en todos los productos de petróleo, excepto algunas necesidades demicialiarias como el querosén y el gas de las cocinas que reciben el 40%  de subsidio para beneficiar a los más pobres.
  • Conversión a gas natural y GNL: India será un importador mayor de gas natural y GNL durante las próximas décadas. La manera más barata de proporcionar gas a la India debería ser a través de gasoductos de Asia Central y el Medio Este, a través de Pakistán, pero debido a las críticas relaciones con Pakistán esta estrategia es inviable, ya que los dos países no han estado cooperando en integración energética. En la costa oriental, las importaciones de cantidades pequeñas de gas natural de Bangladesh pueden ser factibles. Sin embargo, la política interior de Bangladesh no le permite tomar una decisión favorable Delhi. Por consiguiente, India está enfocando la provisión más costosa de GNL importado de Omán y Qatar. Esto requeriría construcción de instalaciones de tratamiento de GNL que resultarían blancos atractivos para los terroristas.
  • Aumento de la producción doméstica: En los últimos cinco años el gobierno introdujo una nueva pólítica exploración para promover la inversión la exploración y producción de petróleo y gas. Es prematuro determinar cuántos hidrocarburos pueden encontrarse y para cuánto tiempo, pero la mejora lograda en el clima de negocio aportará inversiones que podrían mejorar la seguridad energética de la India.
  • Incremento en la utilización de tecnologías limpias en base a carbón: El país es el tercer productor mundial de carbón y posee el 7% de reservas globales. Este recurso proporciona el 56% de la energía comercial de India. La aplicación de la gasificación del carbón en ciclos combinados ha demostrado ser una tecnología eficiente  y limpia para la generación en base carbón.
  • Finalmente hay un giro hacia las energías de nueva genración y el uso de fuentes renovables de energía: India probablemente es el único país en el mundo con un ministerio completo dedicado a las fuentes de energía renovables. El gobierno indio está promoviendo el uso de etanol extraído de la caña de azúcar y biodiesel obtenido a partir de árboles que son comunes en India, como el Jetropha, Karanja y Mahua. Adicionalmente, India está surgiendo como un mercado creciente para la energía solar, la eólica y el la hidroeléctrica. Según un informe de la Asociación Americana de Energía Eólica India representa actualmente el quinto lugar en la producción global de energía eólica.