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El interés de la empresa SADE en un proyecto de
interconexión eléctrica entre Mendoza y Santiago de Chile, que
permitiría la venta de energía al vecino país, reavivó la idea de
insistir en la construcción de la línea Comahue - Cuyo.
El tema fue tratado en Buenos Aires por el gobernador
Julio César Cobos con el secretario de Energía de la Nación, Daniel
Cameron. El mandatario, expresó que había mantenido una reunión
con representantes del grupo empresario los que le habían manifestado
que “estaban interesados que, en forma paralela, una vez que se comience
la línea Comahue - Cuyo iniciar el tendido de otra línea desde Mendoza a
Santiago de Chile con el objeto de vender energía al vecino país.
Uno de los objetivos del proyecto precisamente es lograr
la interconexión con el vecino país por lo que es importante para el
desarrollo y para la posibilidad de la diversificación de la industria”,
indicó.
Los fondos para poner en marcha el proyecto, asignados en
el presupuesto nacional para este año, fueron vetados por el presidente
de la Nación, Néstor Kirchner. Fundamentó la medida en el hecho de
atender una eventual emergencia energética en el país durante el próximo
invierno.
Para iniciar el proyecto se habían destinados unos 160
millones de pesos acumulados, sobre un total de 230 millones de pesos
que tienen los denominados Salex, fondos constituidos por el pago de
sobreprecio que se cobra al costo de la energía por deficiencias en su
transporte.
Según se pudo conocer SADE ya habría planteado la idea al
secretario de Energía Cameron el que prometió a Cobos, al conversar
sobre el tema que en el presupuesto del año que viene figurarán
específicamente los fondos para iniciar el proyecto de la línea Comahue
- Cuyo. |