Publicación mensual de la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino"

Febrero de 2004   

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 Proliferación Nuclear

Nueva Política de los Estados Unidos

President George W. Bush reviews documents at his desk in the Oval Office Dec. 2, 2002.


El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, hizo un llamado a una acción internacional más decidida que impida la proliferación de armas nucleares y la producción de armamento químico y biológico.


En su discurso ante la Universidad de Defensa Nacional, el presidente aseguró que las salvaguardas internacionales que existen en la actualidad para evitar la proliferación no están funcionando y existe el peligro de que estados malintencionados o grupos terroristas se hagan con esas armas y las utilicen.

"Estas armas terribles se están convirtiendo en algo fácil de adquirir, fabricar, ocultar y transportar. Armados con un único tubo de ensayo con agentes biológicos o una única arma nuclear, pequeños grupos de fanáticos o estados malintencionados pueden obtener la capacidad de amenazar a grandes naciones y la paz mundial", advirtió.

Bush habló también de Irán y aseguró que el gobierno de Teherán no está dispuesto a deshacerse del uranio con que puede crear armas de destrucción masiva, por lo que Estados Unidos y sus aliados trabajan para asegurarse de que Irán no logre desarrollar este tipo de armamento.

Se refirió también a Corea del Norte afirmando que esta nación también ha desafiado al mundo ya que ha admitido que tiene armas nucleares, por lo que Washington y sus aliados insistirán en que Pyongyang desmantele dicho programa nuclear.

“En lo que a mi respecta , voy a continuar pidiendo al mundo que enfrente estas amenazas y les ponga fin”, manifestó. Todos los países, indicó, están de acuerdo en la necesidad de evitar la proliferación pero "para detener este comercio los países deben ser firmes y decididos. Debemos colaborar. Debemos actuar de manera efectiva".

El mandatario norteamericano hizo referencia también a las operaciones en el mercado negro para producir armas de destrucción masiva.

La proliferación de armas de destrucción masiva representa el peligro más grave para la paz del mundo. Las armas químicas, biológicas y nucleares en manos de los terroristas o regímenes al margen de la ley podrían resultar en daños catastróficos para los Estados Unidos y la comunidad internacional. Los sucesos recientes, demuestran las amenazas nuevas, complejas y desafiantes de las armas de destrucción masiva para la comunidad internacional.

Señaló que es necesario realizar cambios estratégicos en la forma de pensar para no permitir que terroristas o regímenes peligrosos amenacen con las armas más mortíferas del mundo.

El Presidente Bush propuso siete pasos nuevos para contribuir a combatir el desarrollo y la proliferación de armas de destrucción masiva.

  • Las nuevas políticas:

    Mejorarán y modernizarán las leyes contra la proliferación para lidiar con las amenazas nuevas y cambiantes;

  • Restringirán la venta y el transporte de tecnología y equipo nuclear;

  • Acabarán con la laguna en los sistemas contra la proliferación nuclear que permiten que los países desarrollen armas de destrucción masiva bajo el amparo falso de la legitimidad; y

  • Aumentarán los esfuerzos por proteger y destruir armas y materiales nucleares.

El Presidente propone que los participantes en la ISP y otras naciones deseosas aumenten su alcance y usen a la Interpol y otros mecanismos de cooperación policial para tomar medidas adicionales para buscar a los agentes de la proliferación y poner fin a sus operaciones.


Aprobación rápida de la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas

El Presidente propone la aprobación rápida de la resolución que propuso en septiembre del 2003 que requiere que todos los países criminalicen la proliferación, promulguen controles estrictos a la exportación y protejan los materiales peligrosos dentro de sus fronteras.


Expansión de la alianza mundial del G-8

Para garantizar que las naciones del mundo hagan todo lo que puedan para proteger y eliminar las armas de destrucción masiva y los materiales peligrosos, el Presidente propone la expansión - en fondos, donantes y destinatarios - de la Alianza Mundial contra la Proliferación de Armas y Materiales de Destrucción Masiva del G-8 (G-8 Global Partnership Against the Spread of Arms and Materials of Mass Destruction).


La alianza originalmente proporcionó u$s 20,000 millones de ayuda contra la proliferación a la antigua Unión Soviética y ahora debe dedicarse a reducir y proteger los materiales peligrosos en otros lugares en el mundo.
Controles contra el enriquecimiento y reprocesado

Actualmente, el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (Nuclear Nonproliferation Treaty) permite que países como Irán desarrollen la capacidad de producir materiales para armas al amparo de programas pacíficos al desarrollar la capacidad de enriquecimiento y reprocesado nuclear. El mundo debe crear un sistema seguro y ordenado de energía para los reactores nucleares civiles sin contribuir al peligro de la proliferación nuclear.

El Presidente ha propuesto que los miembros del Grupo de Suministradores Nucleares (Nuclear Suppliers Group) se aseguren de que los países que renuncien a la tecnología de enriquecimiento y reprocesado tengan acceso seguro y a un costo razonable para aprovisionar a los reactores civiles de combustible.


Los 40 países en el Nuclear Suppliers Group deben rehusar vender equipo o tecnología de enriquecimiento y reprocesado de uranio a cualquier país que no cuenta ya con plantas completas y en operación de enriquecimiento y reprocesado.
 

El fortalecimiento del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)

El Presidente ofrece tres propuestas clave para fortalecer a la OIEA en su labor contra la proliferación nuclear.

En primer lugar, todos los países debe suscribir el Protocolo Adicional de la OIEA, que aumenta en gran medida las herramientas del organismo para detectar actividades nucleares clandestinas. Firmar el Protocolo Adicional debe ser una condición para los países que buscan equipo para sus programas nucleares civiles el próximo año.


Segundo, la Junta de Gobernadores de OIEA debe crear un comité extraordinario sobre protecciones y verificación para mejorar la capacidad del organismo de vigilar y hacer que se cumpla con las obligaciones contra la proliferación nuclear.


Finalmente, no debe permitirse que ningún país que sea objeto de una investigación de violaciones de proliferación sea miembro o continúe siendo miembro de la Junta de Gobernadores de OIEA o en el nuevo comité extraordinario.

Con estas medidas “los proliferadores descubrirán que cada vez es más difícil comerciar con este tipo de armas. Todas las naciones civilizadas tienen mucho en juego para poner fin a este tipo de comercio. Se requiere fortaleza y determinación de todas las naciones del mundo. Debemos trabajar juntos”, dijo Bush.


Logros Clave

El Presidente Bush puntualizó los logros clave en los esfuerzos decididos por prevenir la proliferación de armas de destrucción masiva.

Red de Abdul Qadeer (A.Q.) Khan

El Presidente dio detalles sobre las actividades de A. Q. Khan, que dirigió una extensa red internacional de proliferación de materiales y conocimientos de armas nucleares. El Presidente también habló sobre los actos de los gobiernos de los Estados Unidos y Gran Bretaña para infiltrar y finalmente acabar con esta red:

Khan y sus asociados utilizaron una fábrica en Malasia para fabricar partes claves para centrifugadoras y comprar otras partes necesarias por medio de los operativos de la red radicados en Europa, el Medio Oriente y África. Libia, Irán y Corea del Norte eran clientes de la red de Khan, y varios otros países expresaron interés en los servicios de Khan.


Durante varios años, los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Gran Bretaña gradualmente descubrieron el alcance de la red e identificaron a sus expertos, agentes y red financiera clave. Este trabajo conllevó riesgos considerables y todos los estadounidenses pueden sentirse orgullosos del arduo trabajo y la dedicación de nuestros excelentes profesionales de inteligencia.


Como resultado de nuestra penetración de la red, agentes de inteligencia estadounidenses y británicos identificaron y siguieron un envío de partes de centrifugadoras avanzadas. Como parte de la ISP, las autoridades de Alemania e Italia detuvieron un barco que estaba camino a Libia y confiscaron varios contenedores llenos de partes para centrifugadoras sofisticadas fabricadas en la instalación de Malasia.


El gobierno de Pakistán está interrogando a los miembros de la red y enterándose de los detalles críticos que prevendrán que la red jamás vuelva a operar. El Presidente Musharraf ha prometido compartir toda la información que obtenga sobre la red Khan y nos ha asegurado que su país nunca volverá a ser una fuente de proliferación.


Libia

El Presidente acogió con beneplácito la decisión histórica del Coronel Qadhafi de acabar con sus programas de armas de destrucción masiva y espera que otros regímenes sigan su ejemplo. El 19 de diciembre de 2003, Libia prometió:

Eliminar todos los elementos de sus programas de armas químicas y nucleares;
Declarar todas sus actividades nucleares a la OIEA;


Eliminar los misiles balísticos con un alcance de más de 300 km cuando lleven una carga de 500 kg;


Aceptar las inspecciones internacionales para garantizar que Libia cumpla completamente con el Nuclear Nonproliferation Treaty y firmar el Protocolo Adicional de OIEA; y

Eliminar todas las existencias y municiones de armas químicas, y acceder al Convenio sobre las Armas Químicas (Chemical Arms Convention).

Libia ahora colabora con los Estados Unidos, el Reino Unido, el OIEA y el Organismo para la Prohibición de Armas Químicas (Organization for the Prohibition of Chemical Arms) para implementar estos compromisos.

Exhortó a los países que mantienen planes ilegales de armamento a que sigan el ejemplo de Libia. "bandonar la búsqueda de armas ilegales puede llevar a mejorar las relaciones con Estados Unidos y otros países", dijo.

En cambio, seguir adelante con ellas "sólo acarreará aislamiento político, padecimientos económicos y otras consecuencias poco agradables", advirtió.

Lanzó una advertencia a los regímenes extremistas y a proliferadores de armas nucleares diciéndoles que Washington y sus aliados están “decididos a defender a nuestros pueblos de la proliferación”.

 

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Nota complementaria