La modernización del parque eólico alemán está generando un mercado de segundo mano volcado, sobre todo, en los países de economías emergentes que quieren invertir en energías renovables.
La primera generación de turbinas eólicas alemanas está cambiando de suelo. La tecnología ha evolucionado tanto en los últimos años que, en la actualidad, los aerogeneradores tienen potencias 30 veces superiores a su predecesores de dos décadas atrás y los propietarios de los parques han emprendido la re-potenciación con máquinas de última generación, para modernizar sus instalaciones.
Sin embargo, la inmensa mayoría de las "viejas" máquinas sigue funcionando perfectamente, lo que está generando la puesta en marcha de un mercado eólico de segunda mano con los países de economías emergentes como principales clientes. Muchos, del Este europeo, pero también cada vez más del sudeste asiático. El precio muy reducido de estos componentes los hace extremadamente atractivos para los países que recién se inician en estas tecnologías.
Este mercado tiene una característica muy de nuestra época. Es "virtual" y su escaparate es Internet. Las máquinas se venden con todas las garantías, lo que incluye detalladas indicaciones de sus datos técnicos y fotografías que muestran su estado.
La empresa eólica líder de Alemania, Enercon, está en contra de este mercado. Alerta sobre el riesgo que tienen las máquinas ya amortizadas de sufrir averías y otros problemas en su nueva ubicación; sobre todo si las condiciones de ésta son muy diferentes de las de su emplazamiento original. Y también se opone a la fórmula como estrategia para fomentar la venta de nuevos equipos en Alemania. Más Información |