Las petroleras brasileñas Petrobrás y Brasken, la española Repsol YPF y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos negocian la composición accionarial de un nuevo consorcio que construirá y operará un complejo petroquímico en la frontera entre Brasil y Bolivia. Las licencias ambientales para el proyecto ya fueron solicitadas, incluso antes de definirse la participación de cada empresa en el consorcio, explicó el director del área internacional de Petrobrás, Néstor Cerveró. En ese estado del suroeste de Brasil será erigido el nuevo polo petroquímico industrial que aprovechará los enormes depósitos de gas natural con que cuenta el país andino. El proyecto de construcción de este complejo fue ratificado en un encuentro oficial entre el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el de Bolivia, Carlos Mesa, en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra. Pocos días antes, en Brasilia, representantes de ambos gobiernos ya habían creado una comisión bilateral para impulsar el desarrollo de este proyecto. El objetivo es que las plantas entren en operación antes del 2010 entre las localidades de Corumbá (Mato Groso do Sul) y Puerto Suárez (Bolivia). Según Cerveró, el acuerdo para crear el polo trasciende la importancia económica y dará una nueva configuración al desarrollo de Bolivia. El ejecutivo estimó que "en el mediano plazo", entre 2008 y 2010, la obra entre en plena actividad. Esta obra "salió del plano de las intenciones y los próximos años estarán marcados por un gran movimiento en torno a la construcción", comentó. Se prevé una inversión de 1.350 millones de dólares para producir plásticos y fertilizantes para el mercado brasileño e internacional, además de gas de cocina para las zonas aledañas. |