En junio pasado, durante las conversaciones de "seis
vías" realizadas en Beijing, se informó que Corea del Norte exigió 2.200.000
Kw de electricidad o su equivalente en suministro de petróleo por año a
cambio de congelar su programa de armas nucleares. y que los Estados Unidos
deberán cooperar en el esfuerzo de suministrar energía al país.
De acuerdo con múltiples fuentes de Washington y Beijing, Corea del Norte
tiene intención de incluir las facilidades nucleares que ellos afirman
tienen "propósitos pacíficos" como el reactor experimental de 5 MW ubicado
en Youngbyun como uno de los objetivos a ser congelado. La capacidad
generadora de Corea del Norte es de 7.000.000 KW por año pero debido a tasas
de indisponibilidad muy elevadas y escasez de combustibles, la tasa real
actual de producción sólo alcanza a 2.000.000 Kw.
Durante las conversaciones Corea del Norte y Estados Unidos realizaron su
primer contacto bilateral en Diao Yu Tai y discutieron una agenda de gran
escala; de todas maneras, siguen existiendo disidencias profundas de opinión
entre ambas partes.
Mientras tanto, durante las negociaciones los Estados Unidos anunciaron que
se encontraban en condiciones de proveer temporalmente apoyo para romper el
aislamiento político y económico de Corea del Norte siempre que ese país se
manifestara dispuesto a descartar todos los programas nucleares y comenzara
una etapa de negociación sobre la forma que se daría fin a los proyectos.
Los delegados norteamericanos del Departamento de Estado anunciaron que la
seguridad energética y de alimentos de Corea del Norte sería incluida para
ser resuelta por los países que participan de las negociaciones, incluyendo
a los Estados Unidos, Corea del Sur y Japón.
Los mismo funcionarios, dejaron el claro que en el proceso de descarte del
programa nuclear, Corea del Norte debería desmantelar y eliminar todo su
equipamiento de aplicación nuclear y todas las sustancias bajo la supervisor
de un inspector extranjero, transferir los desarrollos de armas nucleares
que realizaron al exterior, e instaurar un programa de inspecciones a largo
plazo dentro del país.
En relación a este punto, ha trascendido que el Presidente estadounidense,
George Bush -considerando la oposición expresada por el Secretario de
Defensa Donald Rumsfeld- declinó la propuesta que le elevó el Departamento
de Estado para proveer petróleo crudo a Corea del Norte como forma de
ofrecer seguridad energética durante las negociaciones para desmantelar el
plena nuclear de ese país.
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