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Alfonso Cortina cumple ocho años en la presidencia de Repsol YPF , cargo
para el que fue nombrado por el Gobierno del Partido Popular que ganó
las elecciones de 1996.
En este periodo, Cortina concluyó la privatización de la petrolera,
duplicó su tamaño al adquirir la argentina YPF y dirimió varias batallas
por situar a la compañía en el negocio del gas natural y la
electricidad.
El cambio de Gobierno en España tras la victoria del PSOE en las
elecciones del pasado 14 de marzo ha abierto cierta incertidumbre sobre
el futuro de los presidentes de empresas privatizadas durante el mandato
del Partido Popular.
Aunque los responsables socialistas han manifestado su intención de “no
intervenir” en esas compañías, la estrecha relación de Cortina con
algunos políticos del Partido Popular, especialmente con el
vicepresidente económico en funciones, Rodrigo Rato, puede poner a los
accionistas de Repsol YPF (los principales son La Caixa y BBVA) ante el
dilema de respaldar a Cortina o facilitar la incorporación de alguien
más afín al PSOE.
Referéndum
En estas circunstancias, la junta general que celebra Repsol YPF en
Madrid se presenta como una especie de referéndum sobre la gestión del
presidente, ya que uno de los puntos del orden del día plantea la
reelección de Cortina para formar parte durante otros cuatro años del
consejo.
Parece que el voto favorable al presidente será masivo por dos razones.
La primera es que la empresa ha situado su deuda financiera en unos
cinco mil millones de euros, lejos de los veinte mil millones que
alcanzó en 2000, después de la compra de YPF. El saneamiento ha exigido
la venta de activos como un 23% de Gas Natural, pero Repsol YPF ha
eliminado el riesgo de una grave crisis. La cotización ha subido un 26%
desde enero de 2003.
Prima y dividendo
Otro punto de apoyo para Cortina es que va a contar con la delegación de
voto de muchos accionistas, ya que la asistencia a la junta está
premiada con una prima de 0,02 euros por acción. Además, la junta votará
la entrega de un dividendo por acción con cargo al beneficio de 2003 de
0,4 euros, un 29% más que el año anterior.
En contra del presidente juega la posible hostilidad del futuro
Gobierno, lo que provocaría decisiones regulatorias negativas para la
petrolera. Ayer, el equipo directivo de Repsol YPF se reunió con Carlos
Solchaga, ex ministro de Economía con el PSOE, en un intento de tender
puentes con la futura administración.
Otra incógnita es la situación económica en Argentina. Aunque existen
signos de mejora, Deloitte, auditor de Repsol YPF,
advierte que todavía existen riesgos. De hecho, el Gobierno
argentino se plantea una subida de los impuestos a las exportaciones de
gas, lo que afectaría a Repsol. La petrolera tiene 11.000 millones de
euros invertidos en Argentina.
La petrolera cancela sus ‘stock options’
Según el informe de buen gobierno del ejercicio 2003, Repsol YPF ha
decidido cancelar de forma anticipada los programas de opciones sobre
acciones (’stock options’) que tenía para fidelizar a los empleados.
Los dos planes de opciones de la petrolera, lanzados en 2001 y 2002,
tenían una duración de cuatro años y el premio a los directivos estaba
basado en la revalorización de las acciones de Repsol YPF. Para
ejercitarlos, la cotización debería situarse entre 13 y 22 euros.
Conforme más subiera el valor, más opciones se podrían transformar en
acciones.
Al cancelar el programa, la petrolera ha pagado una compensación a los
ejecutivos afectados. Los consejeros con responsabilidad directiva
(Alfonso Cortina, presidente, y Ramón Blanco, consejero delegado) han
cobrado 1,2 millones de euros por ese concepto.
El resto de personas de la alta dirección recibió otros 4,1 millones de
euros por el repentino final de las ‘stock options’. La petrolera ha
sustituido este tipo de remuneración por otros planes vinculados al
cumplimiento de objetivos.
En total, el consejo de administración de Repsol YPF recibió 9,68
millones de euros en 2003 por todos los conceptos, frente a los 5,47
millones de 2002 y los 8,4 millones de euros de 2001.
Luces y sombras
Los accionistas de Repsol aprobaránla gestión del ejercicio 2003, en el
que la petrolera logró un beneficio neto de 2.020 millones, un 3,5% más.
La petrolera redujo su deuda financiera hasta 5.047 millones al final de
2003, un 32,4% menos que a principios de año.
Los accionistas recibirán un dividendo de 0,4 euros por acción con cargo
a 2003, un 29% más, y una prima de asistencia a la junta de 0,02 euros
por título.
La junta votará la reelección del presidente, Alfonso Cortina, para que
siga cuatro años en el consejo de la petrolera.
Una incertidumbre para la empresa son las posibles decisiones del nuevo
Gobierno español sobre la regulación petrolera y las empresas
privatizadas, como Repsol YPF.
También existen dudas sobre un posible incremento de los impuestos que
paga la empresa en Argentina. |