Publicación mensual de la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino" Año XXI

30 de Noviembre de 2004   

Gabinete On LineFree Hit Counter

Visite energy  Portal Energético Internacional 

  Profile

Panorama de España

  Nosotros

    Contáctenos


    Colaboradores


    Nuestros Informes


    Información de Prensa


    Información Institucional


    Premios
  


 

 

GABINETE PARALELO es una publicación "on line" patrocinada por la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino". Las notas firmadas no representan nece-sariamente la posición de la entidad patrocinante. Todos los derechos han sido reservados y la reproducción de estos materiales es libre citando la fuente y/o a sus autores. Si Usted. desea una copia en papel no deje de escribirnos haciendo "click" aquí.

Enviar E-Mail
Fundación
"Consejo para el Proyecto Argentino"
Por carta dirigirse a Lima 2186 (1640)
Martínez
Buenos Aires
Argentina
54 11 4 717-6100

 

 

 

 

Pese a la aparente calma chicha, estamos atravesando una instancia peligrosa en la vida del país ya que perdimos el autoabastecimiento, justo cuando el precio de los energéticos asciende sin control; desgraciadamente no vemos ninguna acción orientada a recuperarlo. Rompimos importantes contratos de exportación energética y agregamos así una nueva “mancha” a nuestro largo historial de incumplimientos.

EDITORIAL

SIN ASES EN LA MANGA

Por Carlos José Aga

Director

Enviar este informe

Quedan pocas semanas para finalizar el año. En los últimos días hemos sido “bombardeados” con informaciones que aseguraban que venían soluciones “mágicas” a todos nuestros problemas; basta recordar la “inminente salida del default”, que se reiteró obsesivamente; y los anuncios sobre préstamos gigantescos que derivarían de nuevas alianzas estratégicas para liberarnos del FMI, y proveer ingresos sin precedentes.

Después de tantos problemas deberíamos haber aprendido que las soluciones de este tipo no existen en el mundo moderno; ya no se ven generosos subsidios propulsados por razones ideológicas.

Durante el 2004, mientras esperábamos que las cosas se “solucionen solas”, estalló la primera restricción energética desde 1989.

Ante la emergencia, el Gobierno impulsó anuncios de varias obras, mostrando al Estado en un rol  de mero “bombero”.

Los ímpetus de una contrarreforma del Estado, se materializaron en  la creación de una empresa (ENARSA) que parece más  bien orientada a intermediar en los negocios energéticos que ser el artífice de un programa estructurado de realizaciones.

Varias provincias han imitado a la Nación y están constituyendo empresas públicas en el área energética y minera.

Gobernar no es soñar

La creación de todas estas empresas y los anuncios de determinadas obras, distan mucho de constituir una política energética, ni reemplazan la falencia de una Ley de Hidrocarburos cuyo proyecto duerme –desde hace muchos años- “el sueño de los justos”, pese a que las reservas de petróleo han caído 13% entre 1999 y 2003, lo mismo que el promedio de la producción (44 barriles por día/pozo) y las reservas de gas, que descendieron 13% en los últimos 4 años.

En los últimos días, se lanzaron desde el sector industrial distintas señales de preocupación sobre la posibilidad de un desabastecimiento de energía. Un informe de la Unión Industrial Argentina (UIA) señala que a pesar de la obras de ampliación de la red de gasoductos que están en marcha, El desabastecimiento para el año próximo podría llegar a los 9 millones de metros cúbicos de gas diarios.

"La capacidad de transporte llegará en el 2005 a 125 millones de metros cúbicos, frente a una demanda industrial y residencial que trepará a 140 millones de metros cúbicos diarios", señala el informe de los industriales.

Por su lado, en el sector eléctrico hay previsiones de abastecimiento que prevén falta de suministro en el verano a raíz de la saturación algunas las líneas de transporte. Sobre todo en los centros veraniegos de la costa atlántica como Villa Gesell, Pianamar y Cariló. También podrán padecer el NOA, Cuyo y la franja Rosario, Santa Fé, Córdoba y San Luis.

Hay que tener presente que todas las estimaciones de crecimiento de la demanda tendrán incidencia en todas las alternativas que se evalúen.

En hidrocarburos, al margen de negociaciones puntuales que van definiendo proyectos imprescindibles para ciertas empresas, está pendiente una acción en gran escala; que es posible desarrollar pese al default, si decidiéramos remover los obstáculos a la inversión que se han montado únicamente por el miedo oficial frente a presuntos efectos internos, que podrían neutralizarse con un plan estratégico bien ejecutado.

Durante 2004 no se ha logrado normalizar el sistema energético y proceder a su relanzamiento. No hay avances de consideración en materia de renegociaciones. Y esto es grave, porque llevamos cuatro años sin política energética definida; a pesar de la sombra de la crisis que nos rozó en 2004 y que extiende sus brazos amenazadores sobre los próximos años.

Pese a la aparente calma chicha, estamos atravesando una instancia peligrosa en la vida del país ya que perdimos el autoabastecimiento, justo cuando el precio de los energéticos asciende sin control; desgraciadamente no vemos ninguna acción orientada a recuperarlo. Rompimos importantes contratos de exportación energética y agregamos así una nueva “mancha” a nuestro largo historial de incumplimientos forzados.

Las autoridades confirmaron que, este retroceso, erosionó la tasa de crecimiento de nuestra economía durante este año y, se estima habrá una falencia mayor en 2005, ya que se prevé un crecimiento de la demanda energética.

Hay que notar que esta ausencia de definiciones también se extiende entre un gran número de empresas del sector que han adoptado la actitud de espera y "bajo" perfil –y por qué no decirlo, de temor-, sin asumir que también son actores esenciales de la política energética y que su falta de participación puede derivar en la adopción de decisiones muy negativas para el futuro.

Los Plazos Vencidos

Pese al gran esfuerzo de los funcionarios del área, los plazos de la mayoría de las obras contenidas en los anuncios energéticos de comienzos de año se han ido reprogramando.

Además, se ha “estirado” –una vez más- la vigencia de la Ley de Emergencia que, sin entrar a considerar el negativo uso discrecional del poder- significa que se postergan las discusiones sobre las renegociaciones de contratos que deberían haber diseñado el esquema de los servicios públicos en el futuro inmediato.

Los entes reguladores están casi completamente paralizados, como si esperasen el “acta de defunción” antes que una reestructuración del sistema.

Las decisiones de inversión pública, en materia de transmisión no parecen orientadas por la racionalidad y la planificación que exige la hora sino por el juego de intereses políticos entre el Estado Nacional y las Provincias.

En cuanto al gas, los cronogramas originales establecidos por las autoridades para las obras de expansión de los dos gasoductos (TGN y TGS) se reprogramaron también, debido a imperdonables dilaciones para resolver los requisitos de la financiación; se calcula que recién podrán aportar mayor caudal de gas no antes de setiembre de 2005, confirmando que el próximo invierno será muy complicado y, por qué no decirlo, gravoso de superar.

Y, siendo así, no se conocen los recaudos para establecer una reserva estratégica de combustibles que nos permita superar el trance.

En materia eléctrica, las autoridades postergaron –una vez más- la formación del fondo para financiar la construcción de dos usinas por 1600 MW que deberían estar operativas en 2007. Y sigue el debate sobre quien deberá encarar la finalización de Atucha II y la elevación de la cota de Yacyretá.

Salir de la parálisis

El año 2005 casi ha llegado. No dejemos pasar la oportunidad para establecer una política energética, dictar las leyes pendientes y normalizar lo antes posible el sistema energético para que esto no termine siendo el “cuello de botella” que frene nuestras posibilidades de recuperación, después de la gran caída que hemos sufrido.

Hay muchas promesas de que que en 2005 se resolverán estas asignaturas pendientes. Y debemos tener fe. Pero la fe no es lo mismo que la confianza.

Debemos romper la inercia y pasar a las realizaciones.


            Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino