|
Política petrolera exterior y su problemática
China comenzó a importar petróleo crudo desde hace 10 años y actualmente
está consumiendo 6,4 millones de barriles por día (bpd), de los cuales la
mitad es importado pagando con dólares estadounidenses.
Se estima que para el año 2010 China deberá utilizar 8.5 millones bpd
importando las 2/3 partes porque China sólo produce 3.4 millones de bpd.
De no mediar grandes descubrimientos, será difícil mantener los actuales
niveles de producción.
China ha cobrado conciencia del problema y se está concentrando en el
exterior para conseguir los millones de barriles adicionales. Los
funcionarios del Gobierno han inaugurado su “diplomacia petrolera”
visitando naciones ricas en reservas en Asia Central, Medio Oriente,
África e Indonesia para suscribir acuerdos de joint ventures y contratos
de participación en diversas empresas petroleras.
Los motivos de China son:
1.- Luego de muchos años de intensa exploración en su propio territorio,
no existen grandes descubrimientos por hacer.
2.- China planea erigir su Reserva Estratégica de Petróleo.
3.- Cambio en la estrategia: es más conveniente utilizar el petróleo de
los demás y conservar las reservas propias.
4.- La producción petrolera mundial está en un pico y muchas áreas están
decayendo, nuevos recursos de petróleo seguro resultan vitales para el
país.
Con
restricciones en el suministro de petróleo o con la elevación de los
precios por encima de los U$D 50 por barril, el crecimiento económico de
China y el plan de modernización serán afectados en gran proporción.
Procurar reservas en el exterior es una tarea urgente dentro de la agenda
política del país.
Tres
compañías petroleras chinas, PetroChina , Sinopec y China National
Offshore Oil Corp (CNOOC) tienen diferentes grados de compromiso en áreas
internacionales:
PetroChina ha comprado a Amerada Hess Corp. el 50% de su bloque indonesio.
La producción anual en el extranjero fué 7.68 millones de barriles el año
pasado con incrementos en la producción procedente de Indonesia. Recien-temente
ha comenzado conversaciones con la empresa canadiense Husky Oil con la
intención de adquirir sus reservas por 4.500 millones de dólares. CNPC ,
que es la originadora de PetroChina , ya tiene participación en muchos
holdings internacionales incluyendo campos en Calgary, Canadá. También
proyectos en Sudán, Kazakstan, Burma, Perú, y Venezuela.
La
empresa CNPC Corp en Hong Kong es una subsidiaria de CNPC y tiene muchas
acciones petroleras en todo el mundo. CNPC también está intentando
expandirse en Libia, Siria, Irán, las ex repúblicas soviéticas y Algeria y
espera incrementar hasta duplicar la producción.
Sinopec, por su parte, ha estado muy activa en África durante los últimos
años, principalmente en Nigeria y Túnez y se encuentra cerrando trato con
esos países. Se rumorea que Sinopec tiene asignados 1.200 millones de
dólares para sus adquisiciones en el extranjero. Ya disponen de muchos
equipos de perforación y de explotación en África y, por lo que sabemos se
espera que para el 2006 la producción extranjera podría alcanzar los
60.000 bpd. Es muy importante para Sinopec ya que su producción doméstica
es actualmente 500.000 bpd. La empresa está trabajando en Kuwait y con
Petrobrás en otros proyectos relevantes también. También ha mostrado
interés por operar en las ex repúblicas soviéticas, pero ha fracasado en
sus intentos por adquirir la participación de BG en el Mar Caspio el año
pasado.
CNOOC gastó 600 millones de dólares para comprar a Repsol-YPF sus
participaciones en cinco bloques en Indonesia con una producción diaria de
70.000 barriles y una reserva de 100 millones de barriles. De hecho, CNOOC
ha comprador 1/3 del Bloque Malacca a ARCO en 1994 que está produciendo
13.000 barriles diarios de petróleo. CNOOC también gastó 320 millones de
dólares para comprar el 5% del proyecto de gas natural de Australia.
También está comprometida en la importación GNL desde Indonesia, aunque ha
fracasado en su intento por adquirir el 8,3% de BG en el Mar Caspio que
finalmente quedó en manos del grupo asociado del proyecto.
Además del trío de petroleras chinas, está Sonochem también en la lista de
compradores especialmente para asegurar abastecimiento ininterrumpible de
combustible para sus plantas. En Enero de 2004, ha invertido 210 millones
de dólares en las reservas tunecinas, en Omán y UAE de empresa noruega
Atlantis Corp. Con una producción diaria de 30.000 bpd.
China planea elevar su producción en el extranjero en los próximos tres
años hasta los 500.000 barriles diarios, aproximadamente un 8% de su
consumo actual.
El
“trio” tiene diferentes estilos de administración y prácticas en los
negocios. PetroChina y su empresa madre CNPC son considerados “el gran
hermano” de la industria, menteinendo bajo su control la mayoría de los
campos petroleros en tierra firme y es la compañía más conservadora.
Avanza con patrones de conducta muy conservadores. La administración se
gesta en base a trabajo duro, conservando un gran espíritu de cuerpo. Es
sin dudas la empresa nacional de petróleo y está políticamente alineada
con el Consejo de Estado Chino.
Comparativamente, Sinopec es más agresiva y capacitada a experimentar
nuevos rumbos. Esto puede relacionarse con la necesidad de responder a
desafíos cotidianos en el sector downstream. CNOOC comenzó sus joint
ventures en el exterior desde los ’80 razón por la cual es considerada
como muy “occidentalizada” en su estilo de administración con menos
burocracia y mayor facilidad de aceptación por los socios extranjeros. Sus
participaciones en el offshore son muy reconocidas en la industria.
A
pesar de lo anterior, el “trío” encuentra cuellos de botella en su camino
hacia la globalización:
PetroChina ha operado siempre en yacimientos onshore con muy poca
experiencia en el mar, los canales de distribución del downstream son
inferiores en capacidad a los que dispone Sinopec , con una administración
demasiado pesada formada para la exploración que experimenta dificultades
para dar respuestas a los sectores del downstream, que requieren responder
a desafíos de mercado diariamente.
Sinopec es famosa en el mundo entero por sus productos químicos, pero la
exploración petrolera es muy reciente para ellos. Es muy dificultoso para
una administración especializada en downstream tomar decisiones globales
de exploración que involucran altos costos, altos riesgos y alta
tecnología; un tipo de negocio muy diferente que el refino y el marketing.
La adopción de esas decisiones y la necesidad de resulten acertadas es más
fácil de decir que de hacer.
Los
ejecutivos de CNOOC son, en su mayoría, ex-CNPC bien adecuados para
trabajar con empresas extranjeras, la única desventaja es que todo
descansa sobre el downstream y divisiones de explotación en tierra firme
que limitan su potencial de crecimiento.
Hace
poco, el Gobierno Central permitió que el “trío” pasara los límites entre
offshore y onshore, lo que se considera la dirección correcta para los
negocios petroleros modernos, pero ellos deberán pagar por sus errores
previos tratando de aprender para el futuro.
El
funcionamiento de este “trio” es único en su clase y solamente se verifica
su existencia en China, para la mayoría de las empresas petroleras
nacionales del mundo no existen estas distinciones porque mayormente
operan en todo terreno y en todos los sectores en que se divide el negocio
del petróleo. Es mi proyección que dentro de siete años el “trío” se
fusionará dentro de una sóla entidad, ello facilitará importantes
reducciones de costo y proveerá las bases de una plataforma de operación
para todos los terrenos y sectores. Esto facilitará enormemente los
movimientos chinos por el extranjero y compensará las falencias de las
empresas.
Las
exploraciones petroleras Chinas se están realizado mayormente en países
del “tercer mundo”, llámese Sudamérica, Indonesia, África y Asia Central.
Raramente opera en países como Estados Unidos, Reino Unido, Australia y
Noruega. CNPC tiene un pequeño campo en Canadá, pero eso es todo. Casi
nunca ha hecho negocios en sociedad con gigantes petroleros porque ha
preferido afrontar las inversiones con su propio dinero y sin el “know
how” de Wall Street. Prefiere comprar viejos campos para repasarlos con
equipos chinos sobrantes y así hacer ganancias. En el frente
internacional, tiene tiempos de reacción muy lentos y con gran frecuencia
pierden las oportunidades.
Con
el incremento de la demanda de petróleo, los gigantes petroleros de China
deberán cambiar su política y estilo de administración:
1.
Ir a cualquier parte donde se encuentre el petróleo sin considerar
barreras políticas ni geográficas.
2.
Cooperar más con los gigantes petroleros en el frente internacional porque
grandes riesgos significa también “grandes recompensas”.
3.
Entrenar a grupos de “expatriados chinos”, no solo a los que hablan con
fluidez el lenguaje y dominen la técnica occidental sino especialmente a
los que sean capaces de hacer amistad y comprender la cultura del
occidente. Hay muchos chinos dedicados a la industria del petróleo que no
pueden comunicarse con su contraparte extranjera fuera de la oficina en la
que trabajan, aún en los encuentros protocolares en pequeños círculos se
mantienen a sí mismos como “oficiales del Gobierno” y sus contrapartes
como “trabajadores foráneos”, sin exteriorizar interés por socializar.
Esta mentalidad solo conduce a bloquear el flujo de información y a poner
obstáculos en las operaciones internacionales.
4.
Deberíamos hacer lugar en el negocio para permitir la figura del
“intermediario” o “especulador” , animarlos a traernos buenos negocios a
China y deberíamos considerar recompensarlos acordemente con ello. Sólo a
través del beneficio mutuo los negocios pueden crecer. Sin pagar a los
agentes y brokers todo finalizará pronto sin ningún beneficio para China.
5.
Dejemos permanecer al buscador de petróleo, y permitamos que renuncie el
que fracasa o tiene poco resultado.
Finalmente, las compañías petroleras chinas no deberían competir entre
ellas en ninguna licitación de proyecto internacional, porque esto hará
ricos a otros a expensas del tesoro de China.
|