Publicación mensual de la Fundación "Consejo para el Proyecto Argentino"

Diciembre de 2003   

Visite energy  Portal Energético Internacional 

Cambio Climático

y consumo de energía

 

El director del 'Global Carbon Project', Josep Canadell, explicó que los bosques absorben actualmente una tercera parte del dióxido de carbono, los océanos otra tercera parte y el resto se acumula en la atmósfera. Esta última parte es la causa principal del cambio climático, que en los últimos años se ha visto incrementado. En el último siglo, la temperatura promedio de la tierra ha aumentado en un grado centígrado, pero en algunas zonas, como Canadá, Siberia o Alaska, ha llegado a unos 6 grados más.

Canadell explicó que, hasta ahora, la vegetación terrestre ha podido absorber esta cantidad de dióxido de carbono porque "los bosques se han ido regenerando en los últimos 75 años" y "son jóvenes". Sin embargo, cuando lleguen a su madurez y no crezcan más, este "subsidio gratuito, que permite, en cierto modo, que el gas desparezca, se eliminará en los próximos años y se aglutinará en la atmósfera".

Otro de los factores que a Canadell y su equipo les lleva a pronosticar que el cambio climático se acelerará se centra en las zonas que han experimentado un calentamiento mayor que el resto del planeta, como Alaska y Siberia. Canadell explicó que estas regiones albergaban unos suelos congelados que tienen materia carbónica almacenada.

"Por primera vez en la historia, estos suelos empiezan a descongelarse", con lo que el dióxido de carbono ha empezado a liberarse. Este efecto ha sido uno de los síntomas a través del cual los expertos aseguran que el cambio climático se acelerará más de lo previsto.

La Tierra ha sufrido en el pasado "muchos cambios climáticos por causas naturales", señala Javier Martín Vide, presidente de la Asociación Española de climatología y especialista de esta materia en la Universidad de Barcelona. La novedad en la variación climática que se está produciendo desde hace unos años es que está originada por "la actividad contaminante humana", en concreto por la emisión de gases de efecto invernadero, sobre todo dióxido de carbono, que tienen su origen en el uso energético de combustibles fósiles como petróleo, carbón y gas natural.

"Salta a la vista que nuestro proceder es insostenible y contaminante ya que no sólo quemamos un recurso no renovable, sino que además contaminamos", añade Martín Vide. El experto propone como solución que los gobiernos potencien las energías renovables y la educación en el cambio de pautas económicas y de crecimiento, y que la ciudadanía aporte su cuota personal en el sentido de ahorrar energía.

Martín Vide, que acaba de publicar el libro "El tiempo y el clima" (Editorial Rubes), advierte, además, que la vuelta de enfermedades ya olvidadas podría ser una de las consecuencias del aumento de la temperatura planetaria. En su opinión, este incremento térmico podría traer a los países mediterráneos "la llegada de enfermedades transmitidas por insectos endémicos del Trópico, como el paludismo o la malaria, ya erradicadas".

El aumento de la temperatura conlleva también, según el científico, "una elevación del nivel marino y otros efectos de tipo biológico como que especies vegetales y animales estén cambiando su hábitat".

Datos de la OMM
Según un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), de junio pasado, el cambio climático está provocando desequilibrios en la climatología mundial, con temperaturas extremas y situaciones anómalas. Así, el estudio indica que durante el mes de mayo EE.UU sufrió 562 tornados, que dejaron un saldo de 41 muertos, mientras que la ola de calor pre monzón en India –con temperaturas que llegaron a los 49ºC–, causaron al menos 1.400 muertos. En Sri Lanka, se espera una reducción de entre el 20 y el 30% en el rendimiento de las plantaciones de té debido a estos eventos.

Según la valoración científica más reciente del Panel Intergubernamental en Cambio Climático, la temperatura media ha aumentado desde 1861 de manera continua.

En el Hemisferio Norte, los nuevos análisis indican que el aumento en la temperatura en el siglo XX probablemente ha sido el más pronunciado en los últimos 1000 años, y la década de los 90 la más caliente, con 1998 como el año más caluroso. Si la tendencia a la subida media de temperaturas ha sido irregular durante el siglo pasado, la evolución observada desde 1976 es, aproximadamente, tres veces más rápida que la correspondiente a los 100 años anteriores, añade el informe.