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El director del 'Global Carbon Project', Josep Canadell,
explicó que los bosques absorben actualmente una tercera parte del dióxido de
carbono, los océanos otra tercera parte y el resto se acumula en la atmósfera.
Esta última parte es la causa principal del cambio climático, que en los
últimos años se ha visto incrementado. En el último siglo, la temperatura
promedio de la tierra ha aumentado en un grado centígrado, pero en algunas
zonas, como Canadá, Siberia o Alaska, ha llegado a unos 6 grados más.
Canadell explicó que, hasta
ahora, la vegetación terrestre ha podido absorber esta cantidad de dióxido de
carbono porque "los bosques se han ido regenerando en los últimos 75 años" y
"son jóvenes". Sin embargo, cuando lleguen a su madurez y no crezcan más, este
"subsidio gratuito, que permite, en cierto modo, que el gas desparezca, se
eliminará en los próximos años y se aglutinará en la atmósfera".
Otro de los factores que a
Canadell y su equipo les lleva a pronosticar que el cambio climático se
acelerará se centra en las zonas que han experimentado un
calentamiento mayor que el resto del planeta, como Alaska y Siberia. Canadell
explicó que estas regiones albergaban unos suelos congelados que tienen
materia carbónica almacenada.
"Por primera vez en la
historia, estos suelos empiezan a descongelarse", con lo que el dióxido de
carbono ha empezado a liberarse. Este efecto ha sido uno de los síntomas a
través del cual los expertos aseguran que el cambio climático se acelerará más
de lo previsto.
La Tierra ha sufrido en el pasado "muchos cambios
climáticos por causas naturales", señala Javier Martín Vide, presidente de la
Asociación Española de climatología y especialista de esta materia en la
Universidad de Barcelona. La novedad en la variación climática que se está
produciendo desde hace unos años es que está originada por "la actividad
contaminante humana", en concreto por la emisión de gases de efecto
invernadero, sobre todo dióxido de carbono, que tienen su origen en el uso
energético de combustibles fósiles como petróleo, carbón y gas natural.
"Salta a la vista que
nuestro proceder es insostenible y contaminante ya que no sólo quemamos un
recurso no renovable, sino que además contaminamos", añade Martín Vide. El
experto propone como solución que los gobiernos potencien las energías
renovables y la educación en el cambio de pautas económicas y de crecimiento,
y que la ciudadanía aporte su cuota personal en el sentido de ahorrar energía.
Martín Vide, que acaba de
publicar el libro "El tiempo y el clima" (Editorial Rubes), advierte, además,
que la vuelta de enfermedades ya olvidadas podría ser una de las consecuencias
del aumento de la temperatura planetaria. En su opinión, este incremento
térmico podría traer a los países mediterráneos "la llegada de enfermedades
transmitidas por insectos endémicos del Trópico, como el paludismo o la
malaria, ya erradicadas".
El aumento de la
temperatura conlleva también, según el científico, "una elevación del nivel
marino y otros efectos de tipo biológico como que especies vegetales y
animales estén cambiando su hábitat".
Datos de la OMM
Según un informe de la
Organización Meteorológica Mundial (OMM), de junio pasado, el cambio climático
está provocando desequilibrios en la climatología mundial, con temperaturas
extremas y situaciones anómalas. Así, el estudio indica que durante el mes de
mayo EE.UU sufrió 562 tornados, que dejaron un saldo de 41 muertos, mientras
que la ola de calor pre monzón en India –con temperaturas que llegaron a los
49ºC–, causaron al menos 1.400 muertos. En Sri Lanka, se espera una reducción
de entre el 20 y el 30% en el rendimiento de las plantaciones de té debido a
estos eventos.
Según la valoración
científica más reciente del Panel Intergubernamental en Cambio Climático, la
temperatura media ha aumentado desde 1861 de manera continua.
En el Hemisferio Norte, los
nuevos análisis indican que el aumento en la temperatura en el siglo XX
probablemente ha sido el más pronunciado en los últimos 1000 años, y la década
de los 90 la más caliente, con 1998 como el año más caluroso. Si la tendencia
a la subida media de temperaturas ha sido irregular durante el siglo pasado,
la evolución observada desde 1976 es, aproximadamente, tres veces más
rápida que la correspondiente a los 100 años anteriores, añade el informe.
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